viernes, 3 de junio de 2011

Con un Pepino y dos Pimientos

Que toda una nación esté unida no es cosa fácil.

El único modo de unir el alma y el cuerpo de una nación entera se consigue mediante tres factores fundamentales que actúan sobre la psique colectiva como si de una sola se tratase; pues son tres factores tan primarios que es inherente a cada uno de nosotros de modo individual, y al tenerlos, es posible conectarlos al  unísono dando en la tecla justa en el momento adecuado.

Estos tres factores han sido utilizados a lo largo de la historia por gobernantes, de todo tipo, sacando provecho de ello en numerosas ocasiones, unas con razón y otras, las más, sin ellas. Estos factores son:

.-Orgullo, si es herido mejor.
.-Miedo a desaparecer como grupo, extinción total.
.-Lucha contra un enemigo común, y si es odiado mejor.

Pensemos en nuestro país. A los españoles (incluyo también a las féminas, no vaya a ser que me multe el ministerio) siempre hemos estado divididos, posiblemente por motivos históricos y culturales, no lo sé ciertamente; pocas cosas nos unen, de eso estoy seguro. Fíjense si es difícil unirnos que un movimiento tan altruista y con mucho sentido común en sus reivindicaciones como es el 15-M y sus acampadas no ha conseguido unirnos a todos. Si lo piensan detenidamente no cumple con esos tres factores antes expuestos.

Sin embargo, hace un año lo consiguió la selección española de fútbol; apeló al orgullo, no permitió que nos extinguiéramos de la élite futbolística mundial y luchó contra todos los enemigos comunes posibles, algunos muy odiados. ¿Curioso no?.

Y ahora lo consigue un humilde pepino. Bueno no tan humilde viendo el volumen de exportación que tiene, exportamos más pepinos que I+D+I. Ese pepino criado, alimentado y mimado hasta su recolección, en tiempo récord, bajo el plástico por manos inmigrantes en su mayoría nos ha hecho sentir de nuevo una nación unida. He vivido en El Ejido (un gran recuerdo a toda la buena de gente de allí, de Aguadulce, Roquetas y La Mojonera) y doy fe del duro trabajo y del gran motor económico que es para la zona, bueno el pepino, el tomate y el pimiento, incluso el amarillo con su sabor dulzón.

Ese "humilde" pepino ha sacado a flote nuestro herido orgullo, no dejará que la marca España desaparezca de los mercados, y pelea frente al enemigo germano, ahora más odiado que nunca tras lo de que tenemos más vacaciones que nadie y encima somos poco productivos, y es que nos estaban tocando las pelotas, perdón, gónadas masculinas y femeninas un poquito y se lo han ganado a pulso. la guinda ha sido decir que nuestros pepinos dan unas cagaleras de muerte, nunca mejor dicho.

Y lo ha dicho una señora de nombre impronunciable, una senadora o almorzadora, de pepinos no desde luego, la que ha abierto la caja de Pandora en toda Europa, demostrando que la unión europa no es tan unión a la hora de afrontar según que temas.

Tegno que pedirle un informe detallado a la persona que tengo infiltrada en el sistema germano sobre ese inusitado interés en nosotros de ultimamente.

Bueno que me alargo; que viendo la cara de esa senadora y de la Merkel algo es seguro, les hace falta un buen PEPINO......

Para el gazpacho malpensad@s.

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