En el Olympo, al nacer Afrodita, los dioses iban a celebrar un gran banquete; no faltaría de nada y nadie quería perdérselo, por tanto Zeus invitó a todos. Y entraron todos excepto la diosa de la Pobreza, la cual no vestida para tal maravillosa ocasión (un harapo andrajoso no pegaba), y por tanto le negaron la entrada.
Lamentándose quedó tras la puerta en el jardín a la espera de las sobras o de una oportunidad de entrar. Avanzado el banquete el dios de la Abundancia (entendida como recursos para solucionar problemas), de nombre Poros (no comment), notándose ligeramente mareado por la ingesta del excelente vino de Zeus, decidió salir al jardín para tomar un poco del puro y fresco aire del famoso monte; con tan mala suerte que tropezó y dio con su cuerpo en tierra, quedando muy malamente por la ciada y el vino.
Estaba ella, la diosa de la pobreza, compadeciéndose cuando lo vio caer, observando la oportunidad que ansiaba encontrar. "Vaya", pensó, "el dios de la Abundancia (entendida como recursos para solucionar problemas), con él seguro que cambiará mi suerte, así pues me uniré a él". *
Y de esa unión nació el amor.
Tras leer esta leyenda me quedé pensando hasta lograr explicarme muchas cosas, pues nació de la unión entre una necesitada y un borracho, con unos genes que de una parte le hacen ser sufriente, lamentoso, desgraciado y por otra oportunista, capaz de cualquier artimaña para lograr su fin y listo.
Eso sí, con Afrodita al lado gana mucho.
*El banquete, Platón.
Lamentándose quedó tras la puerta en el jardín a la espera de las sobras o de una oportunidad de entrar. Avanzado el banquete el dios de la Abundancia (entendida como recursos para solucionar problemas), de nombre Poros (no comment), notándose ligeramente mareado por la ingesta del excelente vino de Zeus, decidió salir al jardín para tomar un poco del puro y fresco aire del famoso monte; con tan mala suerte que tropezó y dio con su cuerpo en tierra, quedando muy malamente por la ciada y el vino.
Estaba ella, la diosa de la pobreza, compadeciéndose cuando lo vio caer, observando la oportunidad que ansiaba encontrar. "Vaya", pensó, "el dios de la Abundancia (entendida como recursos para solucionar problemas), con él seguro que cambiará mi suerte, así pues me uniré a él". *
Y de esa unión nació el amor.
Tras leer esta leyenda me quedé pensando hasta lograr explicarme muchas cosas, pues nació de la unión entre una necesitada y un borracho, con unos genes que de una parte le hacen ser sufriente, lamentoso, desgraciado y por otra oportunista, capaz de cualquier artimaña para lograr su fin y listo.
Eso sí, con Afrodita al lado gana mucho.
*El banquete, Platón.
Me encanta tu rincón, no sólo por lo que escribes (que también) si no porque he tenido la suerte de haberte conocido y me alegro mucho de haber vuelto a "saber" de tí.
ResponderEliminarQuizás tu ya no te acuerdes de Mila (la de Madrid...)