domingo, 10 de abril de 2011

Malos momentos

Acabo de enterarme del fallecimiento de la madre de un amigo; no he llegado a conocería, pero viéndole a él seguro que era una buena persona e hizo todo lo posible para sacarlo adelante.
Al fin y al cabo no somos más que un pequeño reflejo de ellos, y a medida que tenemos responsabilidades y debemos superar las pruebas que la vida nos pone cada día valoramos lo que nuestros padres han hecho por nosotro.
En mi caso no conocí a mi padre, murió diez días antes de yo nacer, y mi madre me sacó adelante, cuidó de sus padres y no paró de trabajar hasta la edad de jubilación. Como no voy a preocuparme por ella si me ha dado las mejores cosas del mundo: sentido común, responsabilidad y cariño.
Imagino como estará Jesús y por eso hoy quiero estar a su lado.

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